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martes, 5 de mayo de 2015

Cosmología

Hoy mismo comienzo un curso de Cosmología en la Agrupación Astronómica. Yo no puedo ser un aficionado astronómico al uso, por medios y por tiempo, pero me conformo con poder contemplar el enorme desarrollo científico de esta disciplina desde la antigüedad que ha afectado y afecta a nuestra concepción de lo humano en relación a todo lo que nos rodea.
Un precursor fundamental de la cosmología ha sido Platón y de su obra Timeo podemos extraer los postulados que fueron durante siglos y siglos, hasta llegar a Copérnico, el eje explicativo de la mecánica celeste, es decir, la explicación de los movimientos de los astros observados en el cielo.
Podemos decir que Platón sentó las bases conceptuales sobre las que los estudios astronómicos debían fundamentarse. Estos postulados son los siguientes:
1.- La Tierra, que sin duda es esférica, está inmóvil y en el centro de todo (es lo que llamamos geoestaticismo y geocentrismo).
 Si se lee el Timeo no se ve taxativamente esta afirmación pero toda la tradición posterior así lo entendió.
2.-Todos los movimientos de los astros que vemos han de ser circulares y uniformes.
3.- Los astros no pueden tener otro movimiento o cambio que ese movimiento circular.
Si se tiene en cuenta el concepto de las ideas platónicas, el cielo era la parte material que más se acercaba a ellas y por lo tanto tenía un carácter divino. Las ideas eran eternas e inmutables así que el movimiento que mejor expresaba esas propiedades era el circular y uniforme.
Estos principios conforman el cuerpo axiomático que condicionó a todos los astrónomos hasta el siglo XV. No se discutieron nunca y lo cierto es que todas las explicaciones de los movimientos estelares buscaron la forma matemática y geométrica de explicar lo observado en el cielo. Se trataba por tanto de responder  a esta pregunta: ¿qué tipo de movimiento circular y uniforme es el de los planetas que hace que a nosotros nos parezca que se mueven de una manera diferente? Es decir, los planetas cumplen la condición divina de circularidad y uniformidad, sólo que a nuestros ojos parece otra cosa, por ejemplo, el movimiento de Marte se ve como va avanzando sobre el fondo del cielo durante un tiempo, luego retrocede en su camino y luego vuelve a tomarlo (retrogradación). Había pues que buscar el modelo geométrico que diera explicación de la disonancia entre lo que se define y lo que se observa. La ciencia aquí aparece como muy instrumentalista ya que se busca justificar y salvar mediante modelos matemáticos y geométricos los fenómenos observados. Ptolomeo, en el siglo segundo, daba cuenta bastante precisa de todos esos movimientos que desde el punto de vista del observador, daba igual que la Tierra estuviera inmóvil y lo demás girara a su alrededor a que fuera el Sol el quieto y nosotros los que nos moviéramos.

Espero disfrutar no sólo de esta cosmología platónica y las que le siguieron hasta Einstein y su enorme revolución de la Física.

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