Fotocomedor

lunes, 23 de abril de 2012
Sant Jordi
Nos dimos una vuelta. Sólo eso. Una Villa del Libro a lo grande, demasiado grande resultaba Barcelona. Rosas cada 10 m. El día dudoso. Y saqué seis impresiones.
sábado, 21 de abril de 2012
Palabras
Antes elegía las palabras que , en juego honesto, intentaban la seducción, ésa que todos llevamos dentro y que desplegamos en cuanto tenemos delante al "otro".
Me atrevía con la poesía, que siempre te empuja a una elección trascendente del decir. Callaba mil veces sabiendo lo que callaba. Hoy tengo claro que mi silencio está más relacionado con el olvido de las palabras que me faltan, Me estoy haciendo pobre y tengo ya pocas palabras que gastar. Silencio.
Me atrevía con la poesía, que siempre te empuja a una elección trascendente del decir. Callaba mil veces sabiendo lo que callaba. Hoy tengo claro que mi silencio está más relacionado con el olvido de las palabras que me faltan, Me estoy haciendo pobre y tengo ya pocas palabras que gastar. Silencio.
jueves, 19 de abril de 2012
Urueña
Haciendo el guiri por Valladolid y por recomendación de mi amiga Feli, nos acercamos a un pueblo llamado Urueña, a 50 Km. del mío, La Bóveda de Toro. Nos hizo un día agradable y el pueblo nos impresionó gratamente. Está declarado como Villa del Libro junto a otras 24 en todo el mundo según nos explicaron en Turismo. Accedimos a la libreria más antigua: Librería Alcaraván, Calle del Corro de San Andrés,13. Compramos un par de librillos.Hablamos con el dueño sobre todo de la parte vocacional que exige un negocio de libros en un pueblecito de 200 habitantes, pero la Diputación de Valladolid parece haber hecho bien su trabajo y ha proyectado con éxito la denominación de Villa del Libro. Os dejo un pequeño recorrido por las calles y monumentos. En muchas paredes, lo que se ve escrito en las fachadas, son fragmentos de la literatura universal.
miércoles, 18 de abril de 2012
Zamora
Me
acerqué a la Semana Santa
cerca de mi pueblo, en Zamora, como siempre, es decir, con mirada antropológica, sin
devoción, ya que, como le cuento a mis amigos, soy ateo radical. Añado el
adjetivo radical porque los tiempos que vivimos están bastante inflados de
fundamentalismos, así que no me queda más remedio que añadir el adjetivo
radical como reafirmación ante el fracaso de inteligencia que siempre me han
parecido los fundamentalismos de cualquier religión, añadiendo, cómo no, los
fundamentalismos históricos expresados en los totalitarismos, contra los que
soy obviamente también radical.
Yo
me siento libre cuando pienso que todo lo observable parte de causas que no podemos
explicar y que producen efectos inexplicables e inabarcables, como el mismo
hombre. Ante esa ansiedad por preguntar reaccionamos y gran parte de la ciencia
se vuelca en intentar dar respuestas, siempre humanas, claro, tan humanas como
las artificiosas construcciones de los orígenes del mundo por seres omnipotentes. Pero ansiedades, temores,
angustias, búsquedas de sentido, sentimientos, mueren indefectiblemente bajo la
cortísima edad que tenemos asignada en comparación al universo.
Nada
impide sin embargo, que este mono con suerte que parece ser el hombre, pueda
conocer la diferencia entre el bien y el mal; pueda crear mediante la
imaginación y el arte; pueda ser crítico e indagador, en su entorno social o en
su entorno físico. Somos poca cosa y además bastante débil, pero nos ayuda la
capacidad de conocer y saber. No, no, claramente no necesito a Dios para asumir
lo que soy, lo que somos.
Este
ateo no obstante se ha recorrido ya gran parte del arte religioso, románico, gótico,
etc., de este país, siempre con mirada cultural, que de eso se trata. Así me acerqué,
en Zamora, a la procesión de La Soledad, en la que participaban 3000 mujeres
rigurosamente vestidas de negro, incluida una capucha que no les tapaba la cara. A los hombres, limitados
a tocar la música y el ritmo de tambores, de negro total, sí les tapaba la cara. La Virgen de
la Soledad también iba con manto negro. El ritmo lento propio de la procesión,
la gran participación de las cofrades, la música, el arte de las figuras,
contribuían con enorme fuerza al acto de representación del éxtasis colectivo,
mitad fiesta, mitad devoción, se movía el espíritu, gracias a todos esos
elementos. Me hicieron pensar, claro. Las artes, música y escultura, consiguen
provocar esa exaltación. Las figuras, curiosamente, cuanto más humanas, más
alientan la
devoción. Una Virgen sin cara de humanamente afligida, un Cristo
que no sea verdaderamente hombre, en sus rasgos de sufrimiento, de melancolía,
de cuerpo muerto, no provoca las mismas reacciones.
Al
final de la procesión, lucía una Luna llena fulgurante. Visto desde ella qué
simple se ve la complejidad de nuestros ritos. En fin, me alegré mucho de que
todo aquello fuera obra humana, imaginación humana, sensibilidad humana,
diversidad humana. El Dios de los creyentes, como es lógico, sigue y seguirá,
sordo, ciego y mudo.
Pongo
fotos (de lo humano, no de lo divino).


Montaigne
“Este es un libro de buena fe, lector. Desde el comienzo te advertirá
que con él no persigo ningún fin trascendental, sino sólo privado y familiar;
tampoco me propongo con mi obra prestarte ningún servicio, ni con ella trabajo
para mi gloria, que mis fuerzas no alcanzan al logro de tal designio. Lo
consagro a la comodidad particular de mis parientes y amigos para que, cuando yo
muera (lo que acontecerá pronto), puedan encontrar en él algunos rasgos de mi
condición y humor, y por este medio conserven más completo y más vivo el
conocimiento que de mí tuvieron. Si mi objetivo hubiera sido buscar el favor
del mundo, habría echado mano de adornos prestados; pero no, quiero sólo
mostrarme en mi manera de ser sencilla, natural y ordinaria, sin estudio ni
artificio, porque soy yo mismo a quien pinto. Mis defectos se reflejarán a lo
vivo: mis imperfecciones y mi manera de ser ingenua, en tanto que la reverencia
pública lo consienta. Si hubiera yo pertenecido a esas naciones que se dice que
viven todavía bajo la dulce libertad de las primitivas leyes de la naturaleza,
te aseguro que me hubiese pintado bien de mi grado de cuerpo entero y completamente
desnudo. Así, lector, sabe que yo mismo
soy el contenido de mi libro, lo cual no es razón para que emplees tu vagar en
un asunto tan frívolo y tan baladí. Adiós, pues.
De Montaigne, a 12 días del mes de junio de 1580 años.”
Esta entrada me ha conmovido.
Montaigne se te hace amigo al instante. Su sencillez, sus pretensiones, su
cotidianidad, su humildad. He tenido tentaciones de cambiar la palabra libro
por blog y la verdad, me venía al pelo. Cuando un autor, con cuatro palabras,
te hace sentir tú mismo, es un autor genial. Y lo digo sin haberme leído todavía sus "Ensayos". Ya le robaré algunas palabrillas para compartirlas con vosotros.
viernes, 13 de abril de 2012
Blanqueo de capitales
Os dejo este artículo del juez Gomez Benitez, polémico donde los haya, que critica agudamente el asunto de la amnistía fiscal. Desde luego, de su análisis se desprenderían graves consecuencias para el gobierno en el campo del derecho penal y políticamente deja la imagen de un gobierno puesto de rodillas ante la mafia, la financiera y la otra. A ver quien le pone el cascabel al gato.
martes, 3 de abril de 2012
Quitapenas
Decía Federico Fellini que “Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre en las películas, nace y renace en cada uno que lo saborea”. Me pregunto qué diría de la fabada que hoy me ha guardado mi primo M.A. Casi estoy seguro de que lloraría de gusto a moco tendido, como en las películas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)