Fotocomedor

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viernes, 19 de octubre de 2012

Viaje a Andalucía



Estuvimos en Úbeda, Baeza y Cazorla (incluído su Parque Natural). Hemos hecho un recorrido suficiente durante 6 días que nos ha dejado un regusto de bienestar, sensación que está a punto de desaparecer de nuestro vocabulario social.

Úbeda monumental es un verdadero homenaje al Renacentismo, no voy a descubrirlo, pero sí dejo constancia de que una ciudad como ésta, que “a priori” me parecía pequeña, reúne tal cantidad de historia e historias, arquitecturas diferentes, gótica, árabe, judía (la sinagoga del agua, qué guapa), y la luz de sus plazas y sus noches medievales que nos ha dejado sorprendidos porque el callejear era además una sorpresa constante en cada esquina. El artífice de esta monumentalidad en el siglo XVI fue Don Francisco de Cobos, personaje interesante donde los haya, que ganó tanto dinero como administrador directo del Rey Fernando el Católico que tenía una influencia tremenda aunque no era noble, pero casó con una niña (14 años cuando él tenía 40) que sí aportaba nobleza: los Mendoza, que para quien siga la serie de televisión de Isabel la Católica identificará el poder que tenían. El apellido Cobos y el apellido Vandelvira  dan razón de la mayor parte de la monumentalidad de Úbeda. Uno de los edificios más emblemáticos es precisamente el panteón que se hizo construir Francisco de Cobos: La Sacra Capilla del Salvador del mundo, que aunque parezca una iglesia, no lo es.
Además ésta ciudad natal de uno de mis escritores preferidos, Antonio Muñoz Molina, me predisponía al encuentro.
Arrastré un corto espacio de tiempo la espina clavada del robo de mi cámara de fotos el mismo día que llegué a Úbeda, pero conseguí sobreponerme. La belleza de la ciudad, la gastronomía y el hotelito tan agradable y relajado, contribuyeron a despejar nubarrones.


Baeza fue otra delicia arquitectónica. Nombraré, por anecdótico, el  Palacio de Jabalquinto, una pieza que en las guías oficiales no hacen explícito su simbolismo, y no tan sólo simbolismo, al sexo. En las fotos podéis ver, por encima del arco conificado (o “coñificado”) unas “figurillas humanas” (según pone en todos los catálogos) que son mujeres masturbándose. Las columnas contrafuertes son un homenaje directo a los órganos sexuales: masculinos la de la derecha y femeninos la de la izquierda. Evidentemente esto no le gustó a la Iglesia pero no tuvieron reparo en aceptar el edificio tras la petición de ampliación del Seminario de San Felipe Neri . Los condes propietarios en ese momento del palacio lo cedieron, reservándose el derecho, ellos y sus sucesores, de tener habitación cuando viniesen a Baeza, asiento señalado en la capilla y el respeto integral de la fachada. Decían que los seminaristas entraban con la cabeza gacha para no mirar de frente al pecado.

La historia de Antonio Machado y su relación con la Universidad y la ciudad no tiene desperdicio. Es una maravilla.



Cazorla , el pueblo, es una tortura para el paseante, con esas cuestas constantes, pero tiene encanto. Nos hospedamos un poco más allá del pueblo, en otro muy cerquita que se llama La Iruela, verdadero balcón al mar de olivos de la providencia de Jaén.

En el Parque Natural asistimos con vista y oído a la berrea de los ciervos. Nos hicimos la ruta más conocida del Parque: el río Borosa, de facilísimo recorrido y absolutamente encantador.

Rematamos el viaje con una visita obligada a Cabra del Santo Cristo, cuna de mis suegros y también a una bulliciosa Linares, en la que a las 8 de la tarde todavía estaban calientes las piedras. De vuelta a casa paramos largamente en Albacete y comimos en Casa Alvarez, barato y buenísimo.


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