Fotocomedor

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domingo, 27 de julio de 2014

Secreto

Jo, qué bueno! Buscando el secreto de la felicidad no me estaba dando cuenta que la tenía al lado, que estaba conmigo.
Estaba y está en la sencillez de querer a una compañera a rabiar; en la sencillez de aceptar con un poquito de conmiseración los ditirambos y sucumbes de tus hijos; está en la alegría desmesurada de un encuentro con los nietos, esa espectacular recepción de un temprano y titubeante deambular que termina su recorrido en tus brazos, en la risa desatada de los juegos del absurdo, en un beso inesperado; está en la alegría del sexo con la madurez exigida de los años que tienes; está en la generosidad y la entrega de compartir la amistad en alma y a veces en cuerpo aunque los achaques te lo limiten, depende claro está de lo que pida la ocasión.
No hace falta complicar la búsqueda a partir de las huecas consignas ni las divinas palabras de santeros al uso, de mil religiones o mil iluminados que opinan de la grandeza y la miseria del alma. No, todo es más sencillo, todo es más cotidiano y más cercano, todo es más instintivo, más intuitivo, más íntimo y más propio. Se trata, tal vez, y sólo tal vez, de elegir un camino que quieres y puedes recorrer. Seguro que en él se te enreda, sin pensarlo siquiera, una felicidad que sólo podrás ver en tiempo pasado pues la felicidad, creo yo, poco entiende de promesas: hasta aquí puedo decir lo que he sentido y siento, a partir de aquí sigue siendo siempre un reto. Tal vez, y sólo tal vez, se trata de no eludirlo.

Por supuesto esto no es una consigna.

martes, 22 de julio de 2014

Demagogia versus realismo

Decía Manfred Max-Neef, un activo economista y ambientalista chileno, en una conferencia del año 2009 que me ha pasado mi amigo Antonio, que la FAO necesitaría 30.000 millones de dólares anuales para erradicar el hambre de 1.000 millones de personas en el mundo. Paralelamente las ayudas públicas emitidas para salvar a los bancos y el mundo financiero han sido del orden de 17 billones de dólares (17 millones de millones de dólares). Hacer la división nos daría como resultado que daríamos de comer durante ¡560 años ! a todos los que lo tienen todo perdido en lugar de dárselo a los que lo tienen todo. Si pedimos erradicar el hambre seguro que nos tacharán de demagogos pero si defendemos salvar a los especuladores nos elogiarán por ser realistas. Así están las cosas: las reservas del dinero público están para salvar los incumplimientos de las reglas de juego que dicen tener los mercados. El neoliberalismo, como ideología imperante, trata de convencernos no sólo de que es la opción realista sino que es la única y por supuesto nada demagógica aunque basta revisar críticamente los mitos en los que se fundamenta para ver la demagogia de verdad.
El neoliberalismo se proclama como ideología ganadora y hegemónica en el mundo tras el desgaste socialdemócrata y el fracaso del comunismo. La liberalización de los mercados y las privatizaciones conlleva dejar al Estado en esqueleto y vaciado de esencia democrática. El neoliberalismo no es una situación coyuntural o una respuesta de ajustes ante la crisis; el neoliberalismo creo que es una ideología en el sentido definido por Hannah Arendt: la lógica de una idea cuyo distintivo esencial es la consistencia lógica con la que se pretende, casi científicamente, dar explicación del pasado e interpretar los caminos del futuro. Desde sus premisas pretende dar explicación excluyente, sin otras alternativas, de la realidad que vivimos. Esta explicación omniabarcadora, que quería suplantar la naturaleza humana misma, era referida por Arendt para los totalitarismos conocidos, fascismo o comunismo, pero por la pretensión hegemónica que pretende el neoliberalismo le cuadra la definición. Afortunadamente el concepto de lo humano no se deja atrapar en una definición  estática y cerrada, dado que la imprevisibilidad del hacer humano puede lograr cosas tan nuevas que nadie sería capaz de predecir.
Conviene no confundir neoliberalismo con liberalismo, incluso podría decirse que son antagónicos. Aquél liberalismo representado por los Adam Smith y los Stuart Mill, era representativo de una burguesía revolucionaria en sus ideales humanistas, cargado de una ética enfrentada a las consecuencias generadas por la revolución industrial y se preocupaba por los problemas sociales (Hector Samour). A los neoliberales, demostrado queda, les importa un rábano el sacrificio social.
El neoliberalismo es una ideología que busca la universalidad y para ello se basa en una concepción del ser humano, una antropología definida y se basa también en una teoría de la sociedad y en una teoría política y del Estado que no pretendo desarrollar pero sí podemos afirmar a grandes rasgos que bajo la mirada neoliberal somos seres posesivos, es decir, tenemos un individualismo posesivo que eleva la propiedad privada a la característica esencial de la naturaleza humana. Los humanos somos para esa mirada, desiguales por naturaleza y sólo es posible la igualdad ante el mercado y la ley. El Estado es una estructura  que sólo  garantizará las relaciones contractuales entre individuos. El concepto de “igualdad de oportunidades” significa en el neoliberalismo, no un derecho igual para todos a tener una vida digna, sino “el mismo derecho, igual para todos, de participar en la carrera competitiva para alcanzar el máximo beneficio posible”. Las desigualdades sociales se postulan como desigualdades naturales.

Lo dicho hasta aquí es una aproximación a comprender dónde estamos y por qué. A comprender que la demagogia versus realismo que apuntaba al inicio puede que no sea fácilmente resoluble a favor de la primera pero lo que está claro es la terrible obscenidad que representa tan enorme e injusto despilfarro y desigualdad.

miércoles, 9 de julio de 2014

Cisne

En este cielo de verano podemos aprovechar para contemplar una constelación que es preciosa además de ser muy grande y fácilmente identificable. Se trata de la constelación del Cisne que se extiende a lo largo de la Vía Láctea y tiene forma de cruz latina en la que distinguiremos algunas estrellas principales. En el extremo superior de la cruz está Deneb, ("la cola"); en el cruce de los dos brazos está Shedir ("esternón");en el ala derecha encontramos a Gienah ("el ala") y en la base de la cruz está Albireo ("estrella del pico"), una doble majísima que puede ser observada con unos simples prismáticos para observar que son dos estrellas, una más rojiza y la otra más azulada. Por lo que parece fueron los griegos los que colocaron aquí el cisne, según nos cuenta Eratóstenes, que es el ave en la que se convirtió Zeus para seducir a Leda. Hiparco y Tolomeo hablaron sólo de un ave. En el siglo X, los astrónomos árabes llamaron a esta constelación "la Paloma" e incluso "la Gallina" así que es lógico pensar que Deneb se derive de la expresión Dheneb-al-Dagiagiah, que significa "la cola de la gallina". En el Renacimiento se recuperó el nombre de Cisne, evidentemente mucho más glamuroso y literario que la doméstica gallina.


lunes, 30 de junio de 2014

Debate

Estuve leyendo el documento de apoyo internacional a Podemos en el que se subraya que ante el paisaje desolador que las políticas de austeridad han diseñado para la Europa del Sur, es esperanzador que surjan alternativas dispuestas a dar la batalla de la democracia, los derechos sociales y la soberanía popular. Las medidas del neoliberalismo imperante son el mejor caldo de cultivo para el regreso y avance de la xenofobia y el fascismo.

Con este trasfondo, J.M.Lasalle, Secretario de Cultura, abre  un debate con su artículo diciendo que las pasadas elecciones europeas sitúan a España y a Europa al borde del abismo de Weimar (proceso histórico del ascenso del fascismo en Alemania), con un crecimiento del populismo en el que sitúa de manera paralela al fascismo griego, francés, etc, y la izquierda griega y española, o sea a Podemos. Para él, Podemos es la anti política, paso necesario y antesala del totalitarismo que lo que mueve es una pura emocionalidad que pasa de los “cauces deliberativos racionales” propios de la legalidad institucional. El discurso de Podemos, según Lasalle, es pura superficialidad ligada al espectáculo tontuno de la telebasura. En consecuencia advierte de que ese populismo puede conducirnos a una situación tan alarmante como la que significa que el pueblo asuma el experimento de vivir peligrosamente por pura deportividad.

En respuesta a este artículo, Germán Cano, profesor de Filosofía de la UAH, arremete contra Lasalle y su etiquetaje de populismo  a todo lo que se menea, argumentando que este concepto de populismo es un cajón de sastre donde se mezcla todo para evitar el verdadero debate: el agotamiento de las políticas tradicionales representadas fundamentalmente por la socialdemocracia y el conservadurismo. Si en la república de Weimar se alzó un proceso totalitario fue entre otras cosas por desarmar a la democracia de base, combativa y popular, por lo tanto, el ascenso del fascismo europeo es el efecto boomerang del vaciado de participación política que viene propiciado por la mera gestión técnica de los mercados que han llevado a cabo los socialdemócratas y conservadores del bipartidismo. De ahí que comparar a los de Le Pen, franceses,  o a los de  Aurora Dorada, griegos, con Podemos es ignorar muy malintencionadamente que la estrategia de Podemos es el mejor cortafuegos contra la xenofobia y el fascismo.

Este debate pone de manifiesto, según me apunta mi amigo M., que la derecha tiene miedo (“lo que hoy parece imposible, mañana puede configurar nuestra angustia cotidiana”) a la manifestación, de momento electoral, de un hartazgo transversal hacia lo que Lasalle llama “arquitectura institucional” que no es otra cosa que los instrumentos de legitimación del poder mediante unas reglas de juego que hasta hoy han asegurado la “alternancia” PP-PSOE.
Para la derecha se trata entonces de legitimar la hegemonía actual y se trata de advertir que se debe configurar una estrategia a corto plazo para las elecciones y una estrategia de fondo que aniquile si es posible, todo discurso que se presente como referente utópico alternativo, cosa absolutamente necesaria para poder imaginar que lo dado no es lo único posible. No estamos en el fin de la historia como postulaba Fukuyama tras la desaparición de los bloques y la preponderancia del capitalismo.

Dato aparte es el análisis de la retórica fascista. Decíamos que probablemente es el neoliberalismo el que ha propiciado el aumento del fascismo en Europa y que de la mano de la crisis financiera, la ultraderecha está utilizando  el nacionalismo exacerbado como elemento de distracción y desvío de atención de los problemas políticos, sociales y económicos, y lo hace con un lenguaje parecido al que utilizaban los nazis. Por eso no podemos subestimar esa retórica que, como ejemplo, representa este perfil que muchos trabajadores votan:

“Nos han arrebatado toda nuestra soberanía. Valemos sólo para que el capital internacional se permita llenarse los bolsillos con el pago de los intereses.(…) Tres millones de personas se han quedado sin  trabajo ni apoyo de ninguna clase. Los funcionarios, es la pura realidad, sólo trabajan para ocultar toda esa miseria. Hablan de tomar medidas y de no olvidar los aspectos positivos. Las cosas van cada vez mejor para ellos y cada vez peor para nosotros. La ilusión de libertad, paz y prosperidad que se nos prometió cuando quisimos tomar nuestro destino en nuestras propias manos está desvaneciéndose. Estas políticas irresponsables sólo pueden arrojar un resultado: el más completo y total hundimiento de nuestro pueblo”.

No parece una descripción de lo que ocurre en Europa hoy? Pues estas palabras son ni más ni menos que las de Joseph Goebbels, el ministro de propaganda nazi, expresadas en la revista Der Angriff en 1927 (citado en “El Sur pide la palabra” de Zizeck).

Debate habrá para rato.

miércoles, 11 de junio de 2014

Paredes del museo

Algunos textos de reflexión leídos en las paredes del museo.

“Muchos hombres esperan el aplauso de los demás para llegar a ser mejores, y con eso evidencian su vulgaridad. Ninguna flor espera el aplauso de las otras flores para ser la más hermosa, ni ningún árbol para llegar a ser el más alto, ni ningún caballo ni ningún perro para ser los más fuertes, los más esbeltos o los de mejor raza. Simplemente en ese sencillo “ser” los mejores la Naturaleza les da la satisfacción interna que el hombre que necesita el aplauso de los demás no encuentra nunca”.

“El hecho creativo no radica tanto, para el artista, en la forma de usar el pincel o el buril, como en la capacidad de concebir obras importantes. Por eso se desmorona nuestra época: porque no encontramos seres capaces de concebir grandes y nuevas versiones del mundo, porque no surgen hombres con la originalidad suficiente para arrancarnos del tedio y devolver el sentido a nuestras vidas”.

“Lo que el hombre ha perdido por completo es el afán de permanencia. Sus obras no aspiran ya a durar eternamente, sino a cumplir simplemente su pequeña, limitada, momentánea visión del instante. El hombre moderno no entiende -demasiado obsesionado por sí mismo- lo que quiere decir la palabra eternidad. Quiere ser él mismo, personalmente, quien agote todas las posibilidades creativas que antes se concebían en siglos, quiere ser él mismo quien goce de los aplausos que antes llegaban sólo tras la muerte”.


MEAM

Preciosa exposición de escultura del artista americano Richard MacDonal en el Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM) de Barcelona.
Uno agradece enfrentarse a esta muestra de arte figurativo en el que el juego de los sentidos es mucho más inmediato y en este caso muy reconfortante. Hay una belleza y una armonía en el movimiento de los cuerpos que te deja sin aire, se lo lleva todo ese movimiento de la danza con una fuerza expresiva que escuchas hasta la música que podría acompañarles. Es un regalo para la vista esos cuerpos en tensión acrobática que beben de las imágenes del Cirque du Soleil y del Royal Ballet de Londres a los que este artista, este maestro de la escultura, está vinculado.
Las formas humanas tienen una precisión anatómica y en su tensión y plasticidad se siente una verdadera emoción contemplativa. “Los primeros veinticinco años” es el título que recoge la retrospectiva de Richard MacDonal pero que en su conjunto pueden ser también un avance de lo que es capaz de llegar a hacer.
He lamentado no llevar la cámara porque con mis amigos nos hemos recreado en los posibles ángulos que habríamos escogido para nuestras fotografías. No obstante añado a esta entrada algunas de las muestras fotográficas hechas con el móvil.

Buena visita esta mañana de Junio.



sábado, 7 de junio de 2014