Fotocomedor

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domingo, 19 de febrero de 2012

Progresistas del XIX


La semana pasada acabé  un libro biográfico sobre Narcís Monturiol, el inventor del submarino, de mano de Matthew Stewart que no me ha encantado, pero no estaba mal desde el punto de vista técnico.

Narcís Monturiol  era amigo de Ildefons Cerdá el que, muy a pesar del Ayuntamiento de Barcelona, llevó adelante el ahora conocido “Ensanche” por imposición del gobierno de Madrid. Cerdá no caía bien a la burguesía barcelonesa porque tanto él como Narcís Monturiol eran dos significados progresistas, entendiendo contextualmente por progresista aquél que identificaba la acumulación de conocimiento científico en paralelo al avance de la justicia social, o lo que es lo mismo, que conocimiento y justicia se identificaban, muy  socrático vamos.

Pues bien el proyecto de  I. Cerdá sobre el Ensanche (1859) era una verdadera fórmula matemática para procurar la medida de la felicidad humana. Y si se observa desde el punto de vista astronómico se intuye claramente el soporte ideológico que inspiró ese nuevo urbanismo.

Recordemos que paralelo es cualquier círculo paralelo al Ecuador y que meridiano es el círculo máximo que pasa por los polos de la Tierra y por lo tanto son perpendiculares a los paralelos. Paralelos y meridianos son los que determinan la latitud y longitud de un punto terrestre como ya saben muchos de los que usan navegador en el coche.

Si nos fijamos en el plano de Barcelona se pueden ver las vías principales que la forman y la orientación de las manzanas edificadas. Pues bien, por la Avenida del Paralelo pasa un paralelo terrestre que es perpendicular, como hemos dicho, a un meridiano:  La Avenida Meridiana. Esta tiene una trayectoria Norte-Sur. El litoral marítimo de Barcelona tiene una inclinación de 45º respecto al Paralelo. En consecuencia cada manzana del ensanche recibe una luz solar perfectamente distribuida desde que sale el Sol hasta que se pone. Lo ilustro en el mapa.


3 comentarios:

  1. Entonces, el Ensanche se creo con la intencion de tener luz todo el dia, no? Supongo que eso estara relacionado con la felicidad que se comenta en el articulo... si es asi, cuanta razon!

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  2. Sí,sí. I.Cerdá editó una “Monografía estadística de la clase obrera” en la que reflejaba las condiciones de vida de la Barcelona de entonces: la concentración por hectárea más alta de Europa, las calles insalubres y pestilentes, oscuras, pequeñas. Asi que la luz era el reto, pero no sólo. Cada manzana, en el proyecto original, tenía de todo, jardines, colegio, y cada cierta cantidad, hospital, servicios,etc. En fín, todo pensado con cálculo preciso para la felicidad humana.

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